Soledades con... para moriturus ese es el fin de la espera infructuosa, La ilusión que padece de la cercanía costantantemente día a día verso tras verso, Como no habra de existir alguna divinidad, que rompa este muro de mortalidad impuesta, creo en tanto que he dejado de creer, leo y releo lo que no hubo de ser escrito; leí, en la corteza de un árbol exangüe, ¡¡halagüeños los días que nos quedan por vivir!! No volveré a leer, si no es en los ojos de mi ilusión.