"Que no entre aquí quien no sepa respetar"

domingo, 7 de octubre de 2007

Aequat omnes cinis

Pretensiones vanas de empezar a cuidar,o mas bien a guadañar. A un mundo calcinado, maltratado, desahuciado y desprovisto de su piel hasta lo más profundo. ¿Cómo pudo Zeus, dios de los dioses, conceder el poder a tan ínfimo y vil ser como es el ser homínido?. Para estas orgías de placer humanas, sin miramientos ni remordimientos. ¡Pura saciedad!, ¡pura vanidad!, ¡pura crueldad!, ¡pura impura materialidad!. Malditos somos. Moribundos padeceremos, el lamento de la tierra, no es más que un ensordecedor grito a la pena viva, que no llega a los tímpanos de su inepto poblador, la raza humana, una poderosa hiedra que crece y crece, tumor maligno…