"Que no entre aquí quien no sepa respetar"

jueves, 11 de octubre de 2007

Encadena su fuerza

Basta de esperar en su cárcel de celosos maltratos. Abarrunto una lluvia de capullos de hielo. En los tejados se ven y se huelen carámbanos de flores, que se desintegran con este haz de tímido sol que despunta el alba. Tu morada aparece cubierta de pétalos de lirios, que tu hollarás al salir, ese, tu manto de flores nacientes, te mostrará el olor y el camino a tu libertad.