Algunos que te cuentan lo que no tuvieron que oír,
algunos que se nutren de la bendita inocencia,
algunos que distraen a tu dios y te imponen el suyo.
Dentro de su negro atavío...
Algunos merecerían ser encuerados un alba cualquiera,
algunos que disponen de esos bienes tan de nosotros.
Dentro de su negro atavío...
Todos los que impusieron e imponen olerán el perfume.
Ninguno podrá descansar ni aun dentro de su negro sudario.