"Que no entre aquí quien no sepa respetar"

domingo, 18 de noviembre de 2007

Lamentos

Un traspié, en este, arduo camino.
Desandar el recorrido no es de un agrado bien avenido,
volver donde uno no ha de querer volver a padecer,
los trazos de un bisturí famélico de sangre de alhelí,
las luces de un quirófano a oscuras que me raja las vestiduras,
las Blancas paredes que se cierran a mi paso,
llegando a oprimirme las sienes, paso a paso,
haciéndome pensar en como llegar al final,
de los condenados pasillos de hospital,
habitar estos lugares no es propio,
Si no se vive entre alambre de espino.

Rasgos sesgados cortados por bisturís

Incisiones que practican los cirujanos a guisa de mosqueteros,
yo quisiera una espada para no luchar desalmado
y entender que me hacen por ir desarmado.
Un punto y final y no tres puntos seguidos, una guerra sin sangre,
un dolor sin espinas, un alma caritativa,
una cama sin rejas, un día sin mañana,
una habitación con compañía elegida y vistas al mar, un puchero de judías
y no volver aquí mas días…
Ya puestos a pedir, una doctora que me quiera como no buena señora,
y en la cama una cualquiera, sin religiones pero con todas las pasiones,
yo me encargo de robar esos malditos cinturones de castidad
y devolvérselos a su santísima Santidad.
Que no se me quede en el teclado…Perdón, en el tintero
por lo que comencé este aguacero de palabras
nada más para intentar decir que el final no está a la vuelta,
la vuelta es ir al final, lo mires como lo mires, no hay principio…