El llanto y la grasa al quirófano
del primer día
El llanto del enamorado a la esquina
del viento silente
El sollozo de esta primavera humedece
mis sombras livianas
Y
las hace pesadas como el acero aséptico
El llanto del furibundo debajo del puente
arropado por el perpetuo sonido de coches
al pasar en el último día
el llanto del preso que no quiere salir a la cárcel
el aullido del ciervo atrapado por un colmillo afilado
el llanto de la uva dilacerada, heces madre, posos vida y morbo.