"Que no entre aquí quien no sepa respetar"

miércoles, 24 de diciembre de 2008

En los lagos en llamas que cubren la nada y el silencio,
todo es sombra cálida sombra.

En épocas pretéritas y ahora, las ruinas y sus runas roen los rostros.

Los rostros sin rictus.

Esta noche que lo solo me acompaña y el dogal de la horca me perdona, voy a salir entre o a través del vacío de nunca.

No temo a la edad por la ignorancia de ella, temo a la vaciedad por lo que sé de ella.

Quiero morir ahora que aún estoy a tiempo.

Estas ultimas palabras son dedicadas, delicadas y suyas,
a el secreto que dejo este sabor a oxido en mi lengua.