Sangra el tacto de mis dedos al escribir este poema
En la hoja desaparecen las manchas de sangre y mi ser
Aprovecho la humedad resbaladiza-escurridiza
Para parar si es que paro el vomito el viento
La herida sangra en busca tuya Sí
Una princesa acude en mi ayuda con un albo pergamino peregrino.