Lentamente lamento la letanía los letargos
Doy vueltas y siempre vuelvo a un principio
regreso vuelvo no sigo
Que castigo
Yo prodigo y no doy ejemplo en esa abundancia.
Lentamente lacerados y lanzados al lago negro.
Laberinto, llévame lentamente a esa puerta de la que sale
mi cuerpo aherrojado a esta existencia
Tus párpados colgados de mis ojos y atrapados en mis manos
Te estuve mirando desde las rejas de la puerta en sombra.
Lentamente los lábiles lirios liban la lujuria.