Mis esfínteres no contienen mis palabras.
33 años de supuestas, bienaventuradas experiencias,
la edad del redentor del cristianismo, muerto o ajusticiado?
33 años la mitad de la mitad de una vida pueril... camino de la añoranza.
El tercer paso a seguir impuesto por esta nuestra voluntad vendida.
33 años de mercader y ahora compro todo lo que tu no quieres, si tu no estás incluido.
33 años y buen guardadamas, también me alquilo y, vendo trazos abstractos que algún día se subastarán en New york.
33 años y por fin me comprometo,si quieres a quererte,y a que Abel y Caín, David y Goliat, dejen de ser antagonistas.
Tú a tus años, que todavía puedes hazlo, gasta tus sueños antes de que prescriban.