Yo...
Volando por Etiopía camino de Babilonia,
desde aquí veo la tierra prometida,
veo juntarse los océanos y donde se fusionó la vida humana con la tierra.
La música me metamorfosea y vuelve incontinentes mis dedos ágrafos.
Y, al otro lado, suena a viento de mar,
a agua que desciende por las laderas,
a pies que caminan descalzos,
al crujir de las hojas secas,
a la suave y desgarrada melodía que acompaña a cada Ser.