sábado, 19 de abril de 2008
Espurio
No hay quien relate en este estado anímico y menos con el tiempo que hace hay afuera, por eso prefiero no salir y cagarme encima, que es debajo según se mire de los pantalones, tal y como estoy sentado hasta que todo adquiera el olor a heces y a micciones salinas, como en ese rincón donde anidé aquella noche borracho y vendido a la intemperie lienta, de que manera se enraizan los olores a la conciencia o no se bien a que, pero hay están para recordarte lo vomitivo,vaaa,que asco caduco yo podrido y las rosas si las rosas libaciones en su clítoris el clítoris clímax del hipermetafisicorealismo.