La compasión que acompaña a las viejas sin dentadura
que coitan con el ángel caido y besan a sus nietas
almas recién llegadas a la existencia sin dientes
las madres todavía gritan al dolor.
La memoria desprende amarillo y huele a barro
de aquí se sacan los recuerdos que pudren el devenir
que marchitan esa flor de la que escribo no a solas.
La garganta y el gemido.
La garganta repite el gemido diariamente.