Desarmado y camino del hambre voy a tu encuentro Flor,
Tu que creces en las puertas de mi desolación y das sombra
a la que allí renace a los pies de la nada.
En la vaina de mi espada te aguarda mi esperanza y mi abismo,
En el filo del acero te espera la caricia la herida,
la sangre negra de los cuervos vigilantes de las ruinas,
En la empuñadura,la cruz y los ojos clavados cual manos plañideras.
Flor te juro.