Escuchando las voces estériles que me traen el Azul, lo tenso.
Duermo vagamente abrazado al instante que me concede la lágrima
y el verso deslizante.
Las vetas de mis manos marcan mi oxidación clavada en mi existencia fría,desleída.
Mi no-desconocimiento de la muerte me incita a un duelo a vida
A un duelo a vida,desconocida.